La Asociación Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Social (AIDHDES) emitió este 28 de febrero de 2026 un comunicado oficial condenando el ataque militar ejecutado por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, calificándolo como una grave violación del derecho internacional y una peligrosa escalada con consecuencias potencialmente desestabilizadoras para la paz global.
En su declaración pública, la organización alertó sobre el impacto humano de la ofensiva, los riesgos para la población civil y el precedente que supone la normalización del uso de la fuerza fuera del marco de la Carta de las Naciones Unidas. AIDHDES subrayó que este tipo de acciones erosionan los principios fundamentales de soberanía estatal y no intervención, al tiempo que debilitan la arquitectura jurídica internacional construida tras la Segunda Guerra Mundial.
El comunicado también sitúa el ataque dentro de un contexto geopolítico más amplio, señalando que la escalada se produce en un momento de transición hacia un orden internacional más multipolar, donde las tensiones por el control de corredores energéticos, rutas estratégicas y alianzas económicas adquieren una dimensión central. En este sentido, la organización destacó los efectos sistémicos que una crisis en torno al Estrecho de Ormuz puede tener sobre la estabilidad económica mundial, así como su impacto sobre actores clave como China.
Asimismo, AIDHDES advirtió que el ataque contra Irán no puede entenderse como un hecho aislado, sino como parte de una dinámica más amplia que incluye el reciente ataque del 3 de enero de 2026 contra Venezuela. Ambos episodios reflejarían una tendencia creciente a sustituir los mecanismos multilaterales por acciones de fuerza con fines de presión geopolítica.
En paralelo a la publicación del comunicado, David López, consultor externo de derechos humanos de AIDHDES, participó en una entrevista con TeleSUR donde abordó las implicaciones jurídicas y estratégicas del ataque. Durante la intervención, López señaló que la narrativa de la “acción preventiva” ha sido utilizada de forma recurrente para justificar operaciones militares que carecen de legitimidad bajo el derecho internacional, advirtiendo que su normalización debilita gravemente el sistema de seguridad colectiva.
Desde AIDHDES se reiteró la necesidad urgente de retomar la vía diplomática, garantizar mecanismos independientes de esclarecimiento sobre posibles afectaciones a civiles y evitar una expansión del conflicto que podría tener consecuencias globales imprevisibles.
La organización reafirma que la defensa del derecho internacional sigue siendo una condición esencial para preservar la estabilidad internacional frente al avance de soluciones basadas en la coerción.
Comunicado :

