La Asociación Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Social (AIDHDES) hizo público un comunicado en el que condena enérgicamente los actos terroristas y las acciones de desestabilización que se han venido registrando en la República Islámica de Irán, subrayando que estos hechos no pueden analizarse al margen del contexto geopolítico regional e internacional.
En su declaración, AIDHDES advierte que los episodios de violencia difundidos ampliamente en redes sociales, así como los intentos de generar caos interno, responden a dinámicas de injerencia externa que han sido documentadas por autoridades iraníes y por medios internacionales. Estas acciones, señala la organización, buscan erosionar la soberanía del Estado iraní y desestabilizar un actor clave del equilibrio regional, recurriendo a métodos que afectan directamente a la población civil.
Desde una perspectiva jurídica, AIDHDES recuerda que el derecho internacional público, en particular la Carta de las Naciones Unidas, prohíbe de manera expresa la intervención en los asuntos internos de los Estados y cualquier forma de apoyo directo o indirecto a grupos que promuevan la violencia política o el terrorismo. La financiación, entrenamiento, incitación mediática o respaldo diplomático a este tipo de actores constituye una violación grave de los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos y no uso de la fuerza.
El comunicado pone de relieve que estas prácticas no son aisladas ni excepcionales, sino que forman parte de patrones recurrentes de política exterior utilizados por potencias hegemónicas para forzar cambios políticos, debilitar Estados no alineados y preservar intereses estratégicos, especialmente en regiones de alto valor geopolítico como Asia Occidental. AIDHDES subraya que la instrumentalización de protestas, tensiones sociales o conflictos internos ha sido históricamente utilizada como herramienta de presión y desestabilización, con consecuencias humanitarias ampliamente documentadas.
En este marco, la organización reafirma su rechazo absoluto a toda forma de terrorismo, independientemente del discurso con el que se intente legitimar, y expresa su solidaridad con el pueblo iraní frente a acciones que comprometen su seguridad colectiva. AIDHDES insiste en que la defensa de los derechos humanos no puede utilizarse como pretexto para agendas de dominación, sanciones encubiertas o guerras híbridas, y que la protección efectiva de esos derechos pasa, en primer lugar, por el respeto al orden jurídico internacional.
Finalmente, AIDHDES hace un llamado a la comunidad internacional, a los Estados miembros de la ONU y a los mecanismos multilaterales de derechos humanos para que abandonen enfoques selectivos y politizados, y actúen con coherencia frente a las violaciones del derecho internacional, especialmente cuando estas provienen de actores con poder económico, militar y mediático. La organización reitera su compromiso con un orden mundial basado en la legalidad, la multipolaridad y la autodeterminación de los pueblos.

