¿Genocidio o arma geopolítica? Un libro que invita a mirar Xinjiang más allá de los titulares

GINEBRA – BEIJING

¿Qué ocurre cuando la acusación más grave del derecho internacional se convierte en una herramienta geopolítica? AIDHDES presenta la nueva obra de Barry Sautman, una investigación que cuestiona el relato dominante sobre Xinjiang e invita a examinar las pruebas antes de condenar.

Ginebra, 22 de julio 2026

Pocas acusaciones tienen tanta fuerza moral y jurídica como la palabra “genocidio”. Precisamente por eso, antes de repetirla, deberían examinarse con cuidado las pruebas, las fuentes y los intereses políticos que pueden encontrarse detrás de su utilización.

Esta es la invitación que plantea el politólogo y jurista Barry Sautman en su nuevo libro Telling Tall Tales: “Uyghur Genocide” as a Political Stratagem, publicado en 2026 por la prestigiosa editorial académica Brill.

Sautman, profesor emérito de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, estudia desde hace décadas el derecho internacional, las relaciones entre China y Estados Unidos y las políticas étnicas en China. En esta extensa investigación analiza una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿está jurídicamente demostrada la acusación de que China comete un genocidio contra la población uigur o nos encontramos ante una narrativa utilizada dentro de la confrontación geopolítica contra el país asiático?

El libro no pide al lector que confíe ciegamente en China. Le propone algo más elemental: examinar los hechos antes de emitir una condena.

Uno de sus argumentos más fuertes se refiere al significado jurídico del genocidio. La Convención de 1948 exige demostrar no solamente determinados actos, sino también la intención específica de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Para Sautman, las pruebas presentadas sobre Xinjiang no demuestran esa intención.

La acusación se apoya principalmente en dos aspectos: las políticas de natalidad aplicadas entre 2017 y 2021 y la escolarización de niños uigures en internados. Frente al primer punto, el autor recuerda que las restricciones demográficas fueron aplicadas durante décadas, teniendo en cuenta que con frecuencia de manera más severa, a la población mayoritaria han. También distingue entre una caída temporal de la tasa de natalidad y la destrucción intencional de una población.

En cuanto a los internados escolares, Sautman sostiene que estudiar temporalmente fuera del hogar no equivale automáticamente al traslado forzoso de niños previsto por la Convención sobre el Genocidio. Para formular una acusación de esa gravedad sería necesario demostrar coerción, separación permanente y una intención de destruir la continuidad del grupo. Según su investigación, tales elementos no han sido probados.

El libro también examina cuidadosamente el informe sobre Xinjiang publicado en 2022 por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Aunque este documento expresó serias preocupaciones y afirmó que determinadas detenciones podrían constituir crímenes de lesa humanidad, no concluyó que China estuviera cometiendo genocidio. Esta diferencia, frecuentemente omitida en el debate público, es jurídicamente fundamental.

Dimensión geopolítica: el mapa permite comprender la posición de Xinjiang dentro de las conexiones terrestres entre China, Asia Central y Europa. Se explica por qué las controversias sobre Xinjiang trascienden el debate jurídico y se insertan en una competencia internacional más amplia. Imagen bajo licencia CC BY-SA 4.0 en Wikimedia Commons.

Otro aporte importante de la obra es mostrar las consecuencias materiales de la acusación. Estados Unidos adoptó una legislación que presume que los productos fabricados total o parcialmente en Xinjiang proceden del trabajo forzoso, salvo prueba en contrario. Esta política ha servido para bloquear mercancías, sancionar empresas y alterar cadenas internacionales de producción.

Sautman advierte sobre una contradicción: las medidas presentadas como una forma de protección de los uigures pueden terminar destruyendo empleos, cerrando mercados y perjudicando las condiciones de vida de los propios trabajadores de Xinjiang. En 2024, la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre las medidas coercitivas unilaterales, Dr. Alena Douhan, también alertó sobre las repercusiones de las sanciones y del exceso de cumplimiento empresarial en el empleo, los derechos económicos y el derecho al desarrollo.

La dimensión geopolítica tampoco puede ignorarse. Xinjiang posee una ubicación decisiva para las conexiones terrestres entre China, Asia Central y otros territorios vinculados a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. La campaña internacional contra la región se desarrolla, por tanto, en medio de una competencia estratégica más amplia entre Estados Unidos y China.

Telling Tall Tales es una obra académica, documentada y deliberadamente polémica. No es necesario compartir cada una de sus expresiones para reconocer el valor de sus preguntas. El libro obliga a revisar fuentes, confrontar argumentos y reflexionar sobre la utilización selectiva de los derechos humanos en las relaciones internacionales.

Para AIDHDES, promover este libro es sin duda defender un principio esencial: ninguna acusación y mucho menos una de genocidio, debe aceptarse únicamente porque ha sido repetida por gobiernos, parlamentos, medios de comunicación o centros de influencia.

La mejor respuesta frente a una controversia no es prohibir el debate, sino ampliar el acceso a la información.

En ese sentido, invitamos a sus lectores a conocer la obra, contrastar sus argumentos y construir su propia opinión sobre uno de los asuntos más controvertidos de la política internacional contemporánea.

El libro puede consultarse y descargarse gratuitamente en la plataforma oficial de acceso abierto de UPLOpen–De Gruyter Brill o dando click en la portada del libro aquí abajo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *