Ginebra, 9 de julio de 2026.
La Asociación Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Social (AIDHDES) publicó un comunicado público en el que condena los actos de racismo, xenofobia, humillación y trato discriminatorio registrados durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, tanto en redes sociales como en discursos públicos, procedimientos migratorios, controles de seguridad y situaciones que han afectado a jugadores, delegaciones, oficiales, periodistas y aficionados.
La organización informó que el comunicado fue remitido a distintas instituciones nacionales e internacionales, entre ellas la FIFA, mecanismos de Naciones Unidas competentes en materia de racismo y discriminación racial, organizaciones de defensa de futbolistas, entidades antirracistas, federaciones nacionales de fútbol y misiones diplomáticas vinculadas a los hechos denunciados.
AIDHDES señaló que los ataques racistas contra Kylian Mbappé no pueden reducirse a una agresión individual contra una figura del deporte mundial. Para la asociación, estos hechos reflejan una violencia más amplia contra los pueblos afrodescendientes, las comunidades racializadas y las personas históricamente deshumanizadas por estructuras heredadas del colonialismo.

“El racismo que hoy aparece en comentarios, videos, insultos, burlas y ataques digitales no nació en el fútbol. Es la expresión contemporánea de un sistema mundial construido sobre jerarquías coloniales, exclusión, supremacía racial, explotación económica y desigualdad entre pueblos”, afirmó AIDHDES en su comunicado.
La organización también expresó preocupación por el trato dado a la selección de Irán y a otras delegaciones, jugadores, oficiales y aficionados que habrían enfrentado restricciones, controles, demoras, visados condicionados o medidas de seguridad desproporcionadas durante el torneo. Según AIDHDES, un evento deportivo universal no puede presentarse como una celebración de la diversidad mientras determinados países y comunidades son tratados bajo sospecha permanente por su nacionalidad, religión, origen, color de piel o posición geopolítica.
En su denuncia, AIDHDES insistió en que la lucha contra el racismo en el deporte no puede limitarse a campañas simbólicas o mensajes institucionales. La asociación pidió investigaciones transparentes, sanciones efectivas, reparación pública, protección real para las víctimas y garantías de no repetición.
El comunicado fue enviado, entre otros destinatarios, a instancias de la FIFA responsables de derechos humanos y lucha contra la discriminación; a mecanismos de Naciones Unidas como la Relatoría Especial sobre racismo y el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial; a organizaciones como FIFPRO y Kick It Out; así como a federaciones nacionales de fútbol y misiones diplomáticas relacionadas con los hechos denunciados.
AIDHDES sostuvo que este Mundial evidencia una contradicción profunda: mientras el fútbol se presenta como un lenguaje universal de encuentro entre los pueblos, continúan reproduciéndose prácticas de exclusión, racismo, xenofobia y doble rasero contra determinados jugadores, selecciones y comunidades.
“El deporte debe unir a los pueblos, no reproducir las fronteras del racismo, la xenofobia y la dominación. No puede haber fair play cuando algunos jugadores son insultados por ser afrodescendientes, algunos pueblos son estigmatizados por su origen nacional y algunas delegaciones compiten bajo presión política y migratoria”, indicó la asociación.
AIDHDES concluyó reiterando su solidaridad con Kylian Mbappé, con los jugadores afrodescendientes atacados, con las comunidades racializadas, con la selección de Irán y con todas las personas afectadas por racismo, xenofobia o discriminación durante la Copa Mundial 2026.

Para la organización, la respuesta frente a estos hechos debe ir más allá del caso individual y abrir un debate internacional sobre la necesidad de descolonizar los derechos humanos también en el deporte, garantizando que la dignidad humana sea protegida sin selectividad, sin jerarquías y sin doble rasero.
AIDHDES reafirmó que la dignidad humana no se negocia y que un Mundial verdaderamente universal debe respetar por igual a todos los jugadores, todos los equipos, todos los pueblos y todas las naciones.
Nuestro comunicado :

