AIDHDES lanzó este 3 de enero de 2026 un comunicado público de máxima gravedad política y jurídica en el que condena la agresión militar ejecutada por los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela, calificándola como una violación manifiesta del derecho internacional, del sistema multilateral y del propio orden constitucional estadounidense.
En su pronunciamiento, AIDHDES advierte que el ataque no constituye un hecho aislado ni accidental, sino una acción deliberada de fuerza que pone en riesgo la paz regional y la arquitectura jurídica internacional construida tras la Segunda Guerra Mundial.
En su comunicado, AIDHDES sostiene que la operación militar contra Venezuela se realizó sin mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en abierta contravención del Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe de manera categórica el uso o la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. La organización subraya que no concurre ningún supuesto de legítima defensa ni existe autorización colectiva alguna que pudiera conferir apariencia de legalidad a la agresión, lo que la sitúa inequívocamente en el terreno de los actos ilícitos internacionales.
El pronunciamiento de AIDHDES va más allá del plano internacional y denuncia que el ataque también viola el derecho interno de los propios Estados Unidos, al haberse llevado a cabo sin la autorización del Congreso, en contradicción directa con el Artículo I, Sección 8 de la Constitución estadounidense, que reserva al poder legislativo la facultad exclusiva de declarar la guerra y autorizar el uso de la fuerza armada. Esta doble ilegalidad —internacional y constitucional— revela, según AIDHDES, una preocupante tendencia a la concentración del poder bélico en el Ejecutivo, al margen de los controles democráticos y de la legalidad, con implicaciones profundas para el Estado de derecho a nivel global.
Uno de los aspectos más alarmantes destacados en el comunicado es la incertidumbre sobre el paradero y la integridad del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. AIDHDES exige información inmediata, verificable y transparente sobre su situación, recordando que cualquier forma de detención arbitraria, traslado forzoso o atentado contra la integridad de un jefe de Estado constituye una violación gravísima del derecho internacional, del derecho internacional de los derechos humanos y de los principios básicos de la soberanía estatal.
Desde una perspectiva geopolítica, AIDHDES advierte que la agresión contra Venezuela reconfigura de manera peligrosa el equilibrio estratégico en América del Sur. El uso unilateral de la fuerza por parte de Estados Unidos reintroduce una lógica de confrontación y disciplinamiento regional que amenaza con extender la inestabilidad a países como Colombia y Brasil, incrementando riesgos de militarización fronteriza, presión migratoria, tensiones diplomáticas y subordinación política.
Para la organización, este escenario no solo compromete la seguridad de la región, sino que debilita la autonomía estratégica de los Estados suramericanos, al reinstalar doctrinas intervencionistas que el continente ha padecido históricamente.
El comunicado de AIDHDES interpela de manera directa a los gobiernos de América del Sur, instándolos a abandonar toda ambigüedad y a activar mecanismos de alerta diplomática regional, pronunciándose con claridad en defensa de la soberanía venezolana y del principio de no intervención. La organización advierte que el silencio o la neutralidad frente a una agresión de esta magnitud equivalen, en la práctica, a la aceptación de un orden regional regido por la coerción y no por el derecho.
En el plano global, AIDHDES llama a los Estados que sostienen la necesidad de un orden internacional multipolar y basado en normas, en particular a China, Rusia, Irán y a los países que integran el espacio de cooperación de los BRICS a asumir una posición activa en defensa de la Carta de la ONU y del derecho internacional. La organización subraya que lo que está en juego no es únicamente el destino de Venezuela, sino la vigencia misma del sistema multilateral frente a la imposición de la fuerza como mecanismo de regulación internacional.
El artículo que acompaña el comunicado deja claro que, para AIDHDES, la defensa de Venezuela trasciende cualquier alineamiento coyuntural. Se trata de una defensa estructural del derecho internacional como límite al poder, de la igualdad soberana de los Estados y del derecho de los pueblos a decidir su destino sin injerencias externas. Permitir que una agresión de esta naturaleza quede sin respuesta colectiva equivale a legitimar la ley del más fuerte y a vaciar de contenido las normas que sostienen la convivencia internacional.
Con este comunicado, AIDHDES reafirma su compromiso con la paz, la soberanía y la legalidad internacional, y advierte que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva histórica: defender la Carta de las Naciones Unidas como pilar del orden mundial o aceptar su erosión progresiva bajo la lógica de la fuerza. La organización se posiciona sin ambigüedades del lado del derecho, de los pueblos y de la resistencia jurídica y política frente a toda forma de agresión imperial.
