Ginebra, 5 de junio 2026
La Asociación Internacional de Derechos Humanos y Desarrollo Social (AIDHDES) expresa su profunda preocupación por el deterioro del clima democrático en Colombia tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2026 y durante el desarrollo de la campaña hacia la segunda vuelta prevista para el próximo 21 de junio.
Los acontecimientos ocurridos durante los últimos días revelan la convergencia de tres fenómenos especialmente preocupantes para la democracia colombiana: la injerencia extranjera en asuntos internos del Estado colombiano, el fortalecimiento de discursos y propuestas de carácter autoritario incompatibles con estándares internacionales de derechos humanos y las graves denuncias formuladas por el Presidente de la República sobre posibles irregularidades en el sistema electoral.
Rechazo a la injerencia en las elecciones colombianas
AIDHDES condena las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, realizadas a través de Truth Social, mediante las cuales manifestó públicamente su respaldo al candidato Abelardo de la Espriella y expresó posiciones orientadas a influir sobre el proceso político colombiano.
Igualmente preocupantes resultan las declaraciones del Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien afirmó que los Estados Unidos garantizarían elecciones «libres y justas» en Colombia.
Estas manifestaciones constituyen una inaceptable interferencia política en un proceso soberano que corresponde exclusivamente al pueblo colombiano.
La Carta de las Naciones Unidas establece claramente el principio de igualdad soberana de los Estados y el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países.
Ningún gobierno extranjero, independientemente de su poder económico o militar, posee legitimidad para condicionar, orientar o supervisar las decisiones democráticas del pueblo colombiano.
Las declaraciones de Donald Trump y Marco Rubio evocan prácticas históricas de tutela política sobre América Latina que han sido ampliamente rechazadas por el Derecho Internacional contemporáneo y por los propios pueblos de la región.
AIDHDES expresa asimismo su preocupación por las actuaciones y declaraciones del presidente ecuatoriano Daniel Noboa respecto del actual proceso electoral colombiano.
La participación pública de mandatarios extranjeros en favor de determinadas orientaciones políticas constituye una forma de presión incompatible con el respeto debido a la soberanía nacional y a la autodeterminación de los pueblos.
Colombia debe decidir su destino sin injerencias provenientes de Washington, Quito o cualquier otro centro de poder extranjero.
Preocupación por las propuestas y declaraciones de Abelardo de la Espriella
AIDHDES observa con alarma diversas declaraciones públicas realizadas por Abelardo de la Espriella durante la actual campaña presidencial.
Particular preocupación generan sus reiteradas referencias a políticas de seguridad basadas en la eliminación física de quienes no piensen como él o que no se sometan a sus directrices de orden público, así como sus propuestas de profundización de modelos de militarización y confrontación que históricamente han producido graves violaciones de derechos humanos en América Latina.
La experiencia regional demuestra que las doctrinas políticas centradas en la construcción del enemigo interno, la militarización de la vida pública, la estigmatización de opositores y la subordinación de los derechos humanos a objetivos de seguridad terminan debilitando las instituciones democráticas y erosionando el Estado de Derecho.
AIDHDES considera que ninguna democracia puede fortalecerse mediante discursos que normalicen la violencia política o promuevan la exclusión de sectores sociales y políticos.
Violencia política y estigmatización contra sectores populares
La organización expresa además su preocupación por los episodios de agresión, intimidación, amenazas y estigmatización dirigidos contra militantes políticos, estudiantes, organizaciones campesinas, comunidades afrodescendientes, pueblos indígenas, organizaciones sindicales y movimientos sociales.
La participación política libre constituye un derecho fundamental protegido por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
La historia colombiana demuestra los graves riesgos que implica la estigmatización sistemática de movimientos sociales y sectores políticos identificados con posiciones progresistas o transformadoras.
AIDHDES hace un llamado a todos los actores políticos para rechazar cualquier forma de violencia y garantizar el respeto pleno del pluralismo democrático.
Grave preocupación por las denuncias formuladas por el Presidente Gustavo Petro sobre la integridad electoral
AIDHDES considera de la máxima gravedad las denuncias realizadas públicamente por el Presidente Gustavo Petro en relación con posibles irregularidades vinculadas al software electoral utilizado durante la primera vuelta presidencial.
El Presidente de la República ha afirmado públicamente que la Registraduría se negó a facilitar el acceso al código fuente del sistema informático electoral, pese a que la transparencia tecnológica constituye uno de los elementos esenciales para garantizar la confianza pública en los procesos democráticos.
Asimismo, el Presidente ha denunciado la existencia de modificaciones realizadas el 26 de mayo de 2026 al sistema utilizado para el procesamiento electoral, incluyendo cambios relacionados con el censo electoral, el número de puestos de votación y el número de mesas registradas.
Según la información presentada públicamente por el Jefe de Estado, el sistema habría pasado de registrar un censo oficial de 41.421.973 electores a una cifra de 42.307.373, lo que representaría una diferencia de 885.409 registros. Del mismo modo, se habrían producido variaciones en el número de puestos de votación y en el número total de mesas incorporadas al sistema.
El Presidente también ha denunciado la existencia de aproximadamente 5.300 mesas cuyos registros de votación requerirían una revisión técnica especializada debido a presuntas inconsistencias relacionadas con los niveles de participación reportados. Así pues, AIDHDES considera que la magnitud de los hechos alegados exige una investigación inmediata, independiente, transparente y verificable por parte de las autoridades competentes.
La confianza pública en una democracia no depende únicamente de la existencia de elecciones, sino también de la capacidad de las instituciones para demostrar de manera clara e incuestionable que los resultados reflejan fielmente la voluntad popular.
Exigencia de auditoría independiente
AIDHDES solicita que las autoridades electorales colombianas permitan una auditoría técnica integral e independiente de todos los componentes del sistema electoral involucrados en la primera vuelta presidencial.
Dicha auditoría debería incluir el análisis del software utilizado, de los procedimientos de transmisión de resultados, de las bases de datos electorales y de cualquier modificación efectuada durante el proceso.
Asimismo, considera deseable la participación de observadores nacionales e internacionales especializados en integridad electoral y transparencia tecnológica.
Una disputa que trasciende las fronteras colombianas
La actual elección presidencial posee una dimensión geopolítica evidente.
Colombia ocupa una posición estratégica fundamental en América Latina y constituye uno de los principales escenarios de disputa política, económica y geopolítica del continente.
Por ello, las presiones externas, las declaraciones de líderes extranjeros y los intentos de influir sobre la voluntad popular colombiana deben ser observados con extrema atención.
La soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos continúan siendo principios fundamentales del orden internacional y no pueden ser subordinados a intereses geopolíticos externos.
AIDHDES reafirma su compromiso con la democracia, los derechos humanos, la paz, la justicia social y la soberanía de los pueblos.
La organización considera que Colombia necesita elecciones transparentes, libres de injerencias extranjeras, libres de violencia política y plenamente respetuosas de los principios del Derecho Internacional.
La defensa de la democracia exige proteger simultáneamente la soberanía nacional, la integridad electoral, los derechos fundamentales y la libre determinación del pueblo colombiano.

