AIDHDES en Moscú: la dignidad de los pueblos también se defiende con la palabra

MOSCÚ

AIDHDES participa en la segunda Asamblea Mundial Pública de Moscú a través de su consultor externo, invitado de honor. Su intervención vincula la ética de la comunicación con la dignidad humana y la participación de los pueblos, en continuidad con su trabajo de cooperación internacional y diplomacia.

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Moscú, 23 de septiembre de 2026

La cooperación internacional empieza por reconocer que ningún pueblo debe quedar reducido a una imagen de sufrimiento ni a una historia contada por otros. Con esta convicción, AIDHDES participa en la segunda Asamblea Mundial Pública, convocada en Moscú los días 18 y 19 de septiembre bajo el lema «Nuevo mundo: valores que nos unen». Su presencia sitúa en el debate una cuestión decisiva: cómo construir relaciones internacionales en las que la dignidad humana, la soberanía y el desarrollo social orienten tanto las decisiones políticas como la manera de informar sobre ellas.

Tras recibir la invitación, AIDHDES encomendó a su Consultor Externo en Derechos Humanos asistir en representación de la organización, siendo invitado por la Asamblea en calidad de invitado de honor. Durante su participación, presentó una intervención sobre la ética del periodismo internacional y mantuvo intercambios con diversas personalidades de alto nivel. Estos encuentros dan continuidad al trabajo de cooperación y diálogo internacional que AIDHDES ha intensificado durante los últimos dos años.

La convocatoria oficial a este evento, donde asisten 5000 personas de todos los rincones del planeta, se sitúa en el Centro de Comercio Internacional de Moscú y lo presenta como una plataforma de diplomacia pública y cooperación humanitaria impulsada por la Asamblea de los Pueblos del Mundo, una unión internacional de organizaciones no gubernamentales. Su propósito declarado es fortalecer la confianza entre pueblos desde el respeto mutuo y la responsabilidad compartida. Convocatoria oficial de la Asamblea.

Intervención de AIDHDES, invitado de honor de la Asamblea Pública Mundial

Para AIDHDES, el interés de este espacio reside en la posibilidad de ampliar la participación de las sociedades en debates internacionales que afectan directamente a sus vidas. La diplomacia entre pueblos puede acercar experiencias, identificar necesidades compartidas y sostener conversaciones que la confrontación política dificulta. Su valor se concreta cuando esa confianza permite impulsar iniciativas útiles para las comunidades.

Esta participación expresa una apuesta por relaciones internacionales menos subordinadas a la concentración del poder. La crítica al predominio occidental adquiere profundidad cuando examina quién controla los recursos, quién establece las prioridades y quién dispone de los medios para presentar su visión como universal. Una transformación del orden internacional debe abrir espacio a los pueblos del Sur Global para intervenir en esas decisiones y desarrollar sus propias capacidades.

Por ello, AIDHDES vincula la multipolaridad con una exigencia social: la diversificación de los centros de poder debe ampliar las posibilidades de vivir con dignidad. Su alcance tendrá que apreciarse en el acceso a la educación, la salud, el conocimiento y el trabajo digno, así como en la capacidad de las comunidades para decidir sobre su futuro. Esa es la medida que permite conectar el debate geopolítico con la vida cotidiana.

La intervención presentada en Moscú abordó una de las dimensiones menos visibles de esta disputa: el poder de narrar el mundo. La manera de mostrar una guerra, una comunidad o una crisis influye en qué sufrimientos reciben atención y qué respuestas parecen aceptables. Desde la perspectiva expuesta por AIDHDES, representada por David Lopez, analizar una cobertura exige preguntar por sus fuentes, sus condiciones de financiación y las voces que quedan fuera de ella.

El primer principio defendido fue la dignidad humana y el deber de no causar daño. Una persona entrevistada conserva sus derechos cuando termina la grabación. Publicar su imagen o su testimonio implica evaluar riesgos, proteger su intimidad y evitar que una experiencia dolorosa se convierta en mercancía. La responsabilidad incluye explicar las causas políticas y económicas de una crisis, sin reducir a quienes la padecen a figuras pasivas de compasión.

© World Public Assembly. AIDHDES en invitación de honor para el panel sobre cultura, nuevos medios y diplomacia pública.

Este principio exige coherencia. La vida de una niña y el sufrimiento de una familia merecen el mismo rigor, cualquiera que sea su nacionalidad o la posición internacional de su gobierno. La defensa de los derechos humanos pierde credibilidad cuando la cercanía política determina qué abusos se investigan y cuáles se silencian. Esa exigencia alcanza a todos los poderes, incluidos aquellos con los que se mantienen relaciones de cooperación.

El segundo principio fue la participación en condiciones reales de igualdad. Las comunidades deben poder aportar conocimientos, cuestionar interpretaciones y participar en la construcción de los relatos que las afectan. Ello supone reconocer el trabajo de periodistas locales, remunerarlo justamente, escuchar la diversidad social y transparentar los intereses que sostienen un proyecto informativo. El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos reconoce la libertad de investigar, recibir y difundir informaciones y opiniones sin limitación de fronteras: una base esencial para defender una comunicación plural. Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 19.

AIDHDES entiende esta tarea como parte de la descolonización de la comunicación y de los derechos humanos: cuestionar las jerarquías que permiten a unos actores definir a los demás sin escucharlos. Llevarla a la práctica requiere verificación independiente y apertura a la crítica, también dentro de los espacios que se presentan como alternativas al orden dominante.

La relación con el desarrollo social es directa. Una comunidad que puede explicar sus necesidades dispone de mejores condiciones para intervenir en las políticas que la afectan. En cambio, cuando solo aparece descrita desde fuera, sus prioridades pueden quedar desplazadas por las de financiadores, intermediarios o autoridades. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha destacado precisamente la cooperación internacional y la participación activa, libre y significativa como condiciones fundamentales para hacer efectivo el derecho al desarrollo. ACNUDH, cooperación y participación en el desarrollo.

David López, Consultor externo delegado por AIDHDES y Alena Dolgopolova, Secretaria Oficial de la Asamblea de los Pueblos del Mundo.

La presencia de AIDHDES en Moscú articula así su trabajo institucional con una propuesta concreta: fortalecer una cooperación que escuche, respete y permita actuar a quienes pretende beneficiar. Los intercambios de alto nivel ofrecen oportunidades para dar continuidad a ese propósito mediante formación, colaboración entre organizaciones y proyectos de comunicación responsables. Su seguimiento será parte esencial de la seriedad con la que se construyen relaciones duraderas.

El horizonte es exigente y profundamente humano: que la diplomacia contribuya a reducir distancias entre pueblos y que la palabra pública ayude a comprender sus luchas, sus capacidades y sus aspiraciones. Como recuerda la intervención presentada por AIDHDES, quienes aparecen en nuestras historias siguen viviendo con sus consecuencias cuando las cámaras se marchan. La responsabilidad internacional debe permanecer con ellos y el objetivo es vencer igualmente la ignorancia pues nos han violentado más nuestros derechos fundamentales por ella que por la fuerza.

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